ÍNDICE DEL GULMONT


de los artículos incorporados a los distintos 'blogs' del Grupo Universitario Laboral de Montaña, con otras NOTICIAS actuales.



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viernes, 11 de octubre de 2024

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Jesús García Álvarez, Piñera, Pola de Lena, Astúries ( - 19/7/2020)



En noviembre del pasado 2023, contactó con nosotros, a través del Blog del Gúlmont, Pablo Luis Yagüe Ares, profesor de Educación Física del Instituto de Pola de Lena (Asturies), y responsable de un ciclo de “Guía en el medio natural y de tiempo libre”.

Él sabía de la existencia de la cueva de Veguina Llarga en el Puerto de Cuayos cerca de la Bachota, donde estuvo trabajando el minero Xoxé Suarez buscando un tesoro por espacio de veinte años, en los años de mil novecientos veinte. Llamó a su profesor de lengua del instituto, Xulio Concepción, que como estudioso de la toponimia lenense tenía bastante información de la zona y prepararon una excursión con un tercer participante.

Pasaron una jornada agradable, sacaron buenas fotos, y como en la placa enclavada en la entrada de la cueva pone ‘Julmont de Córdoba’ se puso a buscar en internet sin ningún resultado, hasta contactar con Abén Aljama, espeleólogo de Córdoba, que le puso en la pista del Blog del Gúlmont.

En ese momento encontró una cantidad de ‘información inmensa’, entre ella la operación Asturies, en 1966 y 1967. La impresionante historia de Gulmont comenzando en las alcantarillas de la Universidad Laboral y en muy poco tiempo alcanzando las cotas más altas de la espeleología estatal para la época. Para colofón descubrió que el artífice de todo eso era un paisano de ellos, Fray Jesús García Álvarez, bastante desconocido en todo el Concejo, y en definitiva entendió porqué vinieron espeleólogos de Córdoba hasta Veguina Llarga, ya que él era el nexo.

 Jesús García

Descubrió que esta historia está en el libro de 2001 de Jesús Suárez López. "Tesoros, Ayalgas y Chalgueiros. La fiebre del oro en Asturias" y además, inspiró una novela de Joaquín M. Barrero titulada “Detrás de la Lluvia”.

 

Mi idea –nos dice Pablo Luis- es seguir recopilando testimonios, llevar a las descendientes del minero (una nieta de Xoxé Suárez y una bisnieta, que además, es periodista y trabaja en la televisión del Principado de Asturias. y están muy emocionadas con toda la historia de la cueva), reparar la lápida de mármol que colocaron en 1967, e intentaremos que nuestros alumnos puedan ser los guías para las descendientes de Xoxé Suárez (objetivo principal de la excursión del pasado domingo) y ver que otras actuaciones podríamos realizar de cara a seguir manteniendo viva esta bonita historia.

Empezó a buscar a Jesús García, y comenzó una activa investigación que, después de indagar hasta entre los dominicos de México, alcanzó a los vecinos de la población de Piñera de donde él era oriundo. Supo que Jesús había fallecido y por nuestra petición expresa, se acercó al cementerio de Piñera, y de allí nos ha mandado el último documento gráfico, que le agradecemos.

 

Jesús García Álvarez falleció el 19 de julio de dos mil veinte. Reposa junto a sus padres en el cementerio de Piñera, Concejo de Pola de Lena (Asturies).



lunes, 1 de abril de 2013

"Detrás de la lluvia", de Joaquín M. Barrero (2012).

El Gúlmont en la Cueva de Veguina Llarga (Piñera, Lena, Asturies).



Detrás de la lluvia
Autor: Joaquín M. Barrero
Publicado en:
Ediciones B
Grupo Zeta.
591 páginas.
1ª edición: mayo 2012, Barcelona.
Novela conmovedora, policíaca e histórica a la vez. Con un impresionante trabajo de documentación del autor para acompañar su envidiable memoria.

"Detrás de la lluvia", de Joaquín M. Barrero
(1ª edición, mayo de 2012).

El Gúlmont en la Cueva de Veguina Llarga (Piñera, Lena, Asturies). 


Composición de tramas biográficas tejidas a lo largo de una urdimbre histórica, presentándolo todo como una novela (libro pretendidamente de ficción) que se construye en un vertiginoso baile de vaivén dentro de los tiempos en los que se desarrolla, cubriendo el espacio de tiempo y los ambientes de todas las guerras que hemos padecido en las vivencias de nuestros padres, abuelos y quizá bisabuelos, y que han moldeado nuestro presente. 

En todo el desarrollo, el Gúlmont, sin ser mencionado por su nombre, está presente, como "unos espeleólogos de Córdoba, allá por los 70 ..." que colocaron una placa.


"-¿Qué placa? 
"-La pusieron en honor de los esfuerzos realizados por su padre de usted y su tío. 
"... -Sería muy decepcionante, ... que ellos hubieran encontrado el famoso tesoro ..."

 La novela se apoya en un caso policial y detectivesco que quizá sea lo único ficticio en todo el libro (o puede que también eso sea histórico) y, como parte del mosaico de historias independientes, muy bien explicadas y documentadas, que podrían hacer por sí solas, cada una un libro, está la Cueva de Veguina Llarga y sus "chalgueiros" o buscadores de tesoros, a los que el Gúlmont homenajeó realmente también, en su día. 


La novela es un desgranado de narraciones crudas que empiezan en 1928 y nos llevan hasta 2005, y que dejan, como poso final, el conocimiento valioso de episodios de nuestras últimas guerras, especialmente en Asturias, algún peso de las motivaciones que tuvieron y la incongruencia e irracionalidad de su mantenimiento. 

El tesoro contenido en "Detrás de la lluvia" es, en parte, el reflejo de luz que el Gúlmont contribuyó a guardar en la oculta memoria de las grietas de aquellos montes, y que Joaquín M. Barrero ha sabido captar como hilo para transmitirla a lo largo de 591 páginas y para explicar partes importantes de nuestra realidad histórica y geográfica, que muchos nunca habíamos comprendido del todo.


martes, 14 de agosto de 2012

Detrás de la lluvia
Novela policiaca e histórica, de Joaquín M. Barrero, que se inicia en la Cueva de Veguina Llarga (Lena, Asturies)

Hola Antonio:
Gracias.

He recibido el paquete con el libro.
Solo me he desplazado lo justo para hacerme con un 'cutter' para poderlo abrir con cuidado. Con un cuidado acorde al del empaquetado.
He devorado los dos primeros capítulos, sin sentarme, y he podido revivir el clima de aquellos días húmedos del verano de 1967, cuando nos acercamos a la Ballota y acampamos en su depresión, para irnos, desde allí a la cueva de Veguina Llarga, donde José el de Julián había perdido veinte años de su vida, para ganarla.
He dejado a los dos guajes bajo el teito, intentando dormir. Cansados, como salimos nosotros de la cueva.

Luego volveré.


La narración me ha hecho vivir un paisaje olvidado, pero presente en algún repliegue interno de mí mismo; con una gente entre la que yo me metí, sin ningún conocimiento de su historia, de su aldea. Pasé por su chigre, sí, porque su sidra era fresca. Pero poco me enteré entonces de sus anhelos y de los de su gente enterrada, hasta que, muchos años después, leí el relato de los desvelos de los Chalgueiros, en boca de una mujer a la que yo había conocido ante la cueva, cuando el responsable de nuestro grupo de espeleología, Jesús, natural de aquella zona, quiso hacer el homenaje al minero excavador, diciendo allí mismo una misa después de colocar la placa de mármol que traía preparada.

Gracias, Antonio. Por haberme hecho participar en una parte de la documentación, magnífica, que has llevado a cabo. Y respecto a tus consejos sobre la lectura de los libros anteriores, los seguiré, en cuanto pueda.

Gracias, Joaquín, aún sin conocerte, por dedicarme un ejemplar de tu libro, pero sobre todo por escribir. Solo he leído dos capítulos, pero me han hecho necesario seguir adelante. Quiero seguir bebiendo los recuerdos de esa tierra que, con su gente, me agarró fuerte el corazón. Supongo que la trama me lo agarrará también, y quiero hacer partícipes de todo esto a los antiguos compañeros del Gulmont.

Estaremos en contacto
Pere Plana